Un tramo de la carretera que conecta Ixtapan de la Sal con
Coatepec Harinas fue cerrado de manera temporal tras un derrumbe registrado a
la altura del paraje El Refugio, el deslizamiento de tierra, provocado por las
intensas lluvias, obstruyó completamente la vialidad y afectó directamente a
tres vehículos que transitaban por la zona.
El incidente dejó un saldo de cinco personas lesionadas, cuatro
fueron trasladadas al Hospital General de Ixtapan de la Sal y una más a
Pilcaya, Guerrero. La Secretaría de Salud estatal informó que da seguimiento a
los casos para asegurar la recuperación de los afectados.
En el sitio, equipos de Protección Civil y Bomberos de
Ixtapan de la Sal y Tonatico, junto con la Policía Estatal y Seguridad Pública
Municipal, trabajan coordinadamente para la remoción del material. La
Gobernadora Delfina Gómez ha instruido a las autoridades a mantener el
operativo hasta restablecer la circulación y garantizar la seguridad de los
ciudadanos.
Este derrumbe se suma a una serie de deslizamientos que han
afectado la zona sur del Estado de México en las últimas semanas.
Las alertas emitidas por el SMN/CONAGUA durante la temporada
2025 advirtieron sobre periodos de lluvia intensa que incrementan la saturación
de suelos, poniendo en riesgo vialidades y comunidades con pendientes.
Pero… ¿Por qué ocurren los deslaves?
De acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil,
y autoridades municipales, los deslizamientos de tierra en la región, un
fenómeno documentado también en municipios metropolitanos como Ecatepec y
Tlalnepantla, se deben a la combinación de varios factores:
Saturación de Suelos: Lluvias intensas y prolongadas, la
causa principal, provocan la pérdida de cohesión en los taludes.
Urbanización Irregular: La construcción sobre laderas y los
cortes de terreno no técnicos aumentan la exposición humana al riesgo.
Deforestación: La pérdida de cobertura vegetal en cuencas
altas reduce la capacidad del suelo para retener agua e incrementa el
escurrimiento superficial.
Falla de Infraestructura: El mantenimiento insuficiente en
bordos, muros de contención y drenajes agrava la presión sobre los taludes.
Cabe señalar que, mientras las autoridades municipales han
implementado medidas reactivas como desazolves y encostalamiento, la ciudadanía
y especialistas de la propia Caem y del Cenapred, señalan la falta de obras
estructurales y reubicación en zonas de alto riesgo.
Los expertos en gestión de riesgos insisten en que, si bien
herramientas como el Atlas de Riesgos son cruciales para el diagnóstico, no son
suficientes. El Cenapred y guías internacionales indican que el Atlas debe ir
acompañado de inversión, monitoreo y ordenamiento territorial para ser
efectivo.
Y si bien, las instrucciones de la gobernadora son permanecer
en las zonas, la CAEM y la Secretaría del Agua, tienen pendiente la ejecución
de proyectos estructurales en cuencas críticas.
La situación en el sur del estado, aunado a que los vecinos
de las zonas afectadas en el Valle de México llevan años denunciando drenajes
sin mantenimiento, invasión de laderas y basura en los cauces; evidencia la
fragilidad de la infraestructura ante los fenómenos hidrometeorológicos, pues,
cada lluvia se convierte en una amenaza para quienes habitan cerca de barrancas
y cerros.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario